martes, 2 de marzo de 2010

LEY QUE CONCEDE EL DERECHO DE LICENCIA POR PATERNIDAD A LOS TRABAJADORES DE LA ACTIVIDAD PÚBLICA Y PRIVADA

LEY QUE CONCEDE EL DERECHO DE LICENCIA POR PATERNIDAD A LOS TRABAJADORES DE LA ACTIVIDAD PÚBLICA Y PRIVADA


Mediante Ley Nº 29409, publicada en el diario oficial “El Peruano” el pasado 20 de septiembre, se dispuso que se conceda el derecho de Licencia por Paternidad remunerada a favor de los trabajadores de la actividad pública y privada, en caso de alumbramiento de su cónyuge o conviviente, con la finalidad de promover y fortalecer el desarrollo de la familia.

De acuerdo a la Ley publicada, la Licencia por Paternidad será otorgada por el empleador al padre por 4 días hábiles consecutivos. Asimismo, el inicio de la licencia se computa desde la fecha que el trabajador indique, comprendida entre la fecha de nacimiento del nuevo hijo (a) y la fecha en que la madre o el (la) hijo (a) sean dados de alta por el centro médico respectivo.

Para los fines del caso, el trabajador debe comunicar, con una anticipación no menor de 15 días naturales, respecto a la fecha del probable parto.

Este derecho es irrenunciable y no puede ser cambiado o sustituido por pago en efectivo u otro beneficio.

Finalmente, se precisa que los derechos obtenidos por los trabajadores sobre la materia, antes de la vigencia de la ley, se mantienen en cuanto sean más favorables a estos. Asimismo, se otorga un plazo para la emisión del Reglamento correspondiente, por parte del Poder Ejecutivo.

Para el mejor conocimiento y revisión de los alcances de la norma antes comentada por parte de las COOPAC, adjuntamos un archivo con la Ley Nº 29409.


Atentamente,
CPC Luis Canales Cortez
Celular: 988690156
Lcanales@urp.edu.pe

DISPOSICIONES Y FORMULARIOS PARA LA DECLARACIÓN JURADA ANUAL DEL IMPUESTO A LA RENTA Y DEL ITF DEL EJERCICIO GRAVABLE 2009

DISPOSICIONES Y FORMULARIOS PARA LA DECLARACIÓN JURADA ANUAL DEL IMPUESTO A LA RENTA Y DEL ITF DEL EJERCICIO GRAVABLE 2009


El pasado 8 de enero se publicó, en el Diario Oficial “El Peruano”, la RESOLUCION DE SUPERINTENDENCIA Nº 003-2010/SUNAT, norma que establece una serie de disposiciones relativas a los medios, condiciones, forma, plazos y lugares que deben observar los contribuyentes para la Declaración Jurada Anual del Impuesto a la Renta correspondiente al ejercicio gravable 2009.

Entre las principales disposiciones de la resolución antes mencionada, podemos comentar:

Se aprueban los Formularios Virtuales: (i) Formulario Virtual N° 663: Generado por el PDT – Renta Anual 2009 – Personas Natural – Otras rentas; (ii) Formulario Virtual N° 664: Generando por el PDT – Renta Anual 2009 – Tercera Categoría e ITF.

La presentación de la Declaración Jurada del ejercicio 2009 se hará exclusivamente a través de los formularios antes señalados, los cuales estarán a disposición de los contribuyentes en SUNAT Virtual (www.sunat.gob.pe), a partir del 15 de enero de 2010.

Entre los obligados a presentar la Declaración se encuentran todos los contribuyentes que hubieran generado rentas o pérdidas de tercera categoría, como contribuyentes del Régimen General.

En cuanto a los ingresos exonerados, se precisa que aquellos sujetos que hayan obtenido rentas distintas a las de Segunda y Tercera Categoría y se encuentren obligados a presentar la Declaración Jurada Anual, tendrán necesariamente que declarar los ingresos exonerados del Impuesto cuyo monto acumulado en el ejercicio gravable 2009 supere las 2 UIT, que suman un total de S/.7,200.

En su artículo 7º, la norma señala los deudores que no estarán obligados a consignar el Balance de Comprobación, incluyendo en dicho grupo, entre otros, a las Cooperativas.

Para la presentación de la Declaración Jurada se tiene el siguiente cronograma:

ULTIMO DÍGITO DEL RUC              FECHA DE VENCIMIENTO

9                                                          26 de marzo de 2010
0                                                          29 de marzo de 2010
1                                                          30 de marzo de 2010
2                                                          31 de marzo de 2010
3                                                          05 de abril de 2010
4                                                          06 de abril de 2010
5                                                          07 de abril de 2010
6                                                          08 de abril de 2010
7                                                          09 de abril de 2010
8                                                          12 de abril de 2010

Se podrá presentar declaraciones sustitutorias y rectificatorias, utilizando los Formularios Virtuales Nº 663 o Nº 664, según corresponda.

Se precisa que la SUNAT pondrá a disposición de los deudores tributarios, a través de su portal web en Internet y del PDT, la cartilla de instrucciones para la Declaración que se presentará mediante los Formularios Virtuales Nº 663 o Nº 664.

Los deudores tributarios que hasta la fecha de publicación de la Resolución Nº 003-2010/SUNAT, hubieren comunicado la determinación del Impuesto correspondiente al ejercicio gravable 2009 en forma distinta a la establecida en dicha resolución, deberán regularizar la presentación de su Declaración a través del medio correspondiente, dentro de los plazos previstos en el cronograma antes citado.

Para mayor detalle, adjuntamos al presente un archivo con la Resolución de Superintendencia Nº 003-2010/SUNAT, recomendando a las COOPAC su revisión.

CPC Luis Canales Cortez
Celular: 988690156
Lcanales@urp.edu.pe

APRUEBAN NUEVA VERSIÓN DEL PDT PLANILLA ELECTRÓNICA

El 28 de enero del 2010 se publicó en el Diario Oficial “El Peruano” la RESOLUCION DE SUPERINTENDENCIA Nº 028-2010/SUNAT, mediante la cual se aprueba una nueva versión del PDT Planilla Electrónica, Formulario Virtual Nº 0601 - Versión 1.5, con la finalidad de verificar el cálculo correcto de la base imponible respectiva, en razón del nuevo valor de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) para el año 2010 (S/. 3,600.00).


De acuerdo a la norma publicada, el nuevo PDT será empleado a partir del 30 de enero de 2010, por los sujetos obligados a cumplir con la presentación de la Planilla Electrónica y declarar las obligaciones que se generen por los conceptos a que se refiere la Resolución de Superintendencia Nº 204-2007/SUNAT y sus modificatorias. Asimismo, también deberá ser usado por quienes se encuentren omisos a la presentación del citado PDT por los periodos tributarios de enero de 2008 a diciembre de 2009, o deseen rectificar la información correspondiente a tales periodos.

Finalmente, esta nueva versión estará a disposición de los interesados a partir del 30 de enero de 2010 en la página web de la SUNAT (www.sunat.gob.pe). Asimismo, la SUNAT, a través de sus dependencias, facilitará la obtención del PDT a los deudores tributarios que no tuvieran acceso a la Internet.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Mi jefe me roba mis ideas de negocios y se lleva el reconocimiento

Robo de ideas en la oficina

Rachel Zupek, redactora de CareerBuilder.com

Estamos en una reunión de trabajo, con la mente ocupada en nuestros asuntos, cuando un compañero hace una sugerencia. Mientras tomamos nota a las apuradas, nos damos cuenta de que su propuesta nos suena conocida, pero no recordamos de dónde. Un momento. ¡Nos robó la idea!

Apropiarse de ideas ajenas en el lugar de trabajo es más común de lo que se piensa. No se sabe con exactitud por qué ocurre, pero Charmaine McClarie, fundadora y presidenta del grupo McClarie -- empresa consultora en temas de desarrollo de liderazgo y comunicaciones--, sostiene que el miedo y la pereza son responsables de ello en la misma medida.

"Algunos empleados deciden llevarse los laureles de sus colegas porque piensan que probablemente se saldrán con la suya", afirma. "Cuando alguien se siente incapaz de producir un cambio positivo y necesario, robarle a otro la idea que no puede generar por sí mismo comienza a verse como una opción posible".

Cómo manejar la situación

Más importante que conocer el porqué de esa actitud es saber cómo reaccionar cuando notamos lo que está sucediendo. Según McClarie, podemos impedir que alguien nos robe una idea si obtenemos reconocimiento por ella mucho antes de realizar el trabajo.

"Elaborar un proyecto también implica prever quiénes deberían conocer nuestras ideas y cómo se enterarán de ellas", opina McClarie. "Cuando un grupo de gente conoce y respalda nuestros planes, ninguna otra persona podrá interferir y llevarse el mérito".

Otros especialistas sostienen que lo más conveniente es enfrentar a quien se quedó con el reconocimiento, siempre que al encararlo no se adopte una actitud acusatoria y a menos que exista una buena razón para evitar la confrontación.

"Expresar nuestra inquietud como un reclamo, puede hacernos quedar como unos quejosos", declara McClarie. "Aunque nos den ganas de partirle un palo por la cabeza al 'ladrón', agitemos en cambio la varita mágica".

Tal vez la mejor opción en caso de que un compañero se lleve el mérito por una idea nuestra sea tratar de recuperar el control y darle impulso a esa idea.

"Si alguien presenta una idea nuestra como propia en una reunión de trabajo, no conviene hacérselo notar en ese momento", aconseja McClarie. "Es preferible enviar luego un email a quienes asistieron a la reunión y proponer algunos puntos que contribuyan a que la idea funcione. De esta forma, los demás sabrán de nuestra capacidad como líderes y estrategas eficientes".

Un enfoque diferente

Si bien muchos piensan que las ideas siempre tienen un dueño, Richard Gallagher, autor de How to Tell Anyone Anything: Breakthrough Techniques for Handling Difficult Conversations at Work [Cómo hablar con alguien sobre cualquier tema: técnicas para manejar conversaciones difíciles en el trabajo], lo ve de otra manera:

"Existe el concepto equivocado de que las ideas, y el mérito por ellas, deben acapararse como si fueran la moneda de cambio de una carrera", dice Gallagher. "En realidad, las ideas florecen cuando se las abona con el aporte de todo un equipo. Las personas que se fijan demasiado en quién es el 'propietario' de tal o cual idea, a menudo anteponen el propio interés al beneficio de toda la empresa, una actitud que puede arruinar la carrera laboral".

En otras palabras, Gallagher cree que nadie posee los derechos sobre las ideas y que estas no pueden ser robadas, sino más bien difundidas. Si alentamos a las personas para que propaguen nuestras ideas -- sostiene este autor --, incrementamos nuestras dotes de liderazgo más que si peleamos por el reconocimiento.

Consejos

Aquí presentamos cinco formas de manejar, o impedir, una situación en la que alguien se adjudique el mérito por una idea nuestra (o intente compartirlo).

1. Generar apoyo para la idea

"Sucede con mucha frecuencia que, cuando se nos ocurre una idea excelente, se la comentamos a la persona que tenemos más cerca. Pero es mejor actuar de manera estratégica", afirma McClarie. "Preguntémonos quién es respetado y valorado como líder dentro de la empresa y debería estar al tanto [de nuestras ideas]. Así, estaremos comentando nuestra idea antes de que pueda ser robada y también dejamos bien en claro que ella nos pertenece".

2. Reenfocar la situación

"Cambiemos la perspectiva: no pensemos que nos robaron la idea, sino que la difundieron", sugiere Gallagher. "Felicitemos a la otra persona por el buen trabajo de difusión que realizó y hablemos al jefe de la excelente tarea que llevó a cabo este colega ayudando a sacar a la luz nuestra idea".

3. Pedir el respaldo de otros

"Solicitemos a otros que hablen de nuestra idea en alguna reunión anticipada, sobre todo si pensamos que podría despertar alguna oposición", aconseja McClarie. De esa forma, la gente se referirá a la idea como nuestra. "Bien, ('ladrón de ideas'), ese es un aspecto interesante; Charmaine y yo conversamos sobre esto la semana pasada. Hasta ese momento, la idea no había sido robada".

4. Pensar más allá de la idea en sí

"Hace más de un siglo, a alguien se le ocurrió convertir un carro de caballos en un automóvil. ¿Recordamos el nombre de esa persona? En realidad, nos acordamos de aquellos que tomaron una idea y la desarrollaron", afirma Gallagher.

5. Tomar prestado, estimular y reconocer el mérito

"Cuando estimulamos abiertamente a alguien para que nos 'robe' las ideas y se acostumbre a 'robar' las de otros y llevarse el mérito, nos pasan cosas maravillosas en el trabajo, cosas que jamás podríamos imaginar si nos portamos como 'el llanero solitario' cuando tenemos una idea interesante", dice Gallagher.

Rachel Zupek es redactora y participa en el blog de CareerBuilder.com y en el blog de temas laborales The Work Buzz. Investiga y escribe sobre estrategias en la búsqueda de empleo, gerenciamiento de carrera, tendencias en la contratación y temas vinculados al lugar de trabajo. También puede leerse en Twitter: https://twitter.com/CBwriterRZ.

Las diez mentiritas más comunes y cómo dejar de decirlas.

¿Usted mentiría alguna vez en su trabajo?

Las diez mentiritas más comunes y cómo dejar de decirlas.
Rachel Zupek, redactora de CareerBuilder.com

Después de leer el título de este artículo, es de esperar que lo primero que pensemos sea: "No, yo no mentiría en mi trabajo". Sin embargo, si seguimos leyendo, nos daremos cuenta de que, aunque nos empeñemos en negarlo, todos mentimos en la oficina.

Recordemos esa vez en que le elogiamos la corbata a nuestro jefe, aunque era realmente espantosa. O el día en que le dijimos a una compañera que nos quedaríamos trabajando hasta tarde cuando en realidad no queríamos volver en el mismo tren con ella. Ambas cosas eran mentira.

Sin duda, estas mentiras leves no hacen daño a nadie, pero tampoco ayudan. Entonces, en primer lugar, ¿qué sentido tiene mentir?

"Mientras que algunas personas realmente tratan de engañar, otras solo tienen la intención de hacer un bien o de no agitar las aguas", sostiene Marsha Egan, presidenta del Grupo Egan, una empresa de coaching profesional. "En otros casos, la gente miente para evitar que el jefe descubra un error en su desempeño o para tapar alguna otra falla que podría afectar su carrera. Muchos empleados creen erróneamente que una mentira 'piadosa' no le hace mal a nadie".

Están equivocados.

Timothy Keiningham y Lerzan Aksoy, coautores del libro Why Loyalty Matters [Por qué es importante ser leal], afirman que, si bien mentir es tentador, aunque sea algo mínimo, corremos el riesgo de perder la confianza de otros o incluso nuestro empleo.

"Es fácil decir: 'Si todo el mundo lo hace, yo también'. Mucho más difícil es adoptar una postura ética y actuar con sinceridad. No obstante, la mentira casi nunca ayuda a nadie y debe evitarse", aseguran Keiningham y Aksoy.

Mentir o no mentir

Una mentirita de vez en cuando suele ser inofensiva, pero la mayoría de los especialistas coinciden en que es más sencillo proceder con franqueza desde un principio.

B. J. Gallagher, un consultor en temas vinculados al lugar de trabajo y autor de It's Never Too Late to be What You Might Have Been [Nunca es tarde para ser lo que uno podría haber sido], opina que casi todas las personas mienten en el trabajo en un momento u otro, por lo general, en situaciones en las que temen las consecuencias que podría acarrear decir la verdad.

"¿Está bien mentir en esos casos? Depende de las circunstancias. Normalmente, lo más recomendable es ser sincero. Si uno dice la verdad, no deberá preocuparse por ser descubierto en una mentira, no tendrá necesidad de seguir mintiendo para tapar lo dicho antes ni cargará con el peso de haber engañado a otros", sostiene Gallagher.

Las diez mentiritas más habituales

Aquí se mencionan diez mentiras "piadosas" muy frecuentes en el trabajo y se explica por qué se recurre a ellas y qué habría que decir en su lugar.

Mentira N.º 1: "Lo haré con mucho gusto"

Verdad: Es lo último que querría hacer.

Es preferible: "Digamos a nuestro jefe que nos gusta la idea de ayudarlo con esa tarea, pero que necesitamos saber más acerca de lo que implica. Comuniquémosle nuestra inquietud en ese sentido", recomiendan Keiningham y Aksoy. Si precisamos más tiempo, pidamos un plazo más largo; si necesitamos algún material, pensemos qué es lo que nos falta y estemos dispuestos a preguntar si es posible conseguirlo.

Mentira N.º 2: "No sonó el despertador"

Verdad: Anoche salí y regresé muy tarde y en realidad no oí la alarma del reloj.

Es preferible: "Las mentiras para justificar las llegadas tarde sólo funcionan una o dos veces. Si uno recurre a menudo a la excusa del despertador o a la del tránsito, el jefe y los demás se darán cuenta de que no es cierto y perderemos credibilidad... o algo peor", afirma Gallagher. "Si solemos ser puntuales y muy de vez en cuando se nos hace tarde, es mejor admitirlo, disculparse y prometer que no volverá a suceder. "Lo lamento mucho. Hoy no me levanté con el tiempo suficiente para llegar a horario. Mil disculpas. De ahora en adelante me aseguraré de disponer de bastante tiempo".

Mentira N.º 3: "No tengo ninguna duda"

Verdad: No entiendo nada de lo que estoy haciendo, pero no quiero quedar como un tonto.

Es preferible: "Cuando uno tiene una confusión absoluta sobre algo, decir que no necesita preguntar nada no lo hará quedar mejor ante el jefe", dice Egan. "Es muy probable que el jefe se dé cuenta de lo que pensamos. Conviene ser sincero y admitir que estamos confundidos y que juntaremos las dudas o dedicaremos un rato a leer el material para poder responder nuestras propias preguntas".

Mentira N.º 4: "Todo está bajo control"

Verdad: Hay complicaciones.

Es preferible: "En este caso, una opción es decir: 'Parece que nos topamos con un problema serio. ¿Me podría dar su opinión?'", sugiere Gallagher. "Si podemos obtener la ayuda de nuestro jefe para resolver los problemas que surjan, seremos capaces de afianzar el vínculo con él. En ocasiones, reconocer nuestras limitaciones y solicitar ayuda es en realidad una señal de madurez y fortaleza".

Mentira N.º 5: "Acabo de oír tu mensaje en el contestador"

Verdad: Escuché el mensaje hace una semana, pero estuve evitando dar una respuesta.

Es preferible: "Muchos sistemas de correo de voz o de email tienen una función que avisa cuando el mensaje es escuchado o leído, y por eso actuar así es un riesgo", advierte Egan. Es mucho mejor no mencionar cuándo se recibió el mensaje, sino simplemente decir: "Contesto tu mensaje de voz" o "Recibí tu llamado el viernes pero no he podido responderte antes", sugiere.

Mentira N.º 6: "¡Reunámonos pronto!"

Verdad: No tengo la menor intención de encontrarme contigo... nunca.

Es preferible: "Por qué las personas dicen esto a alguien que en verdad no quieren ver o que no les simpatiza es algo que no llego a entender. No solo despiertan falsas expectativas, sino que al no concretar el encuentro no cumplen con su promesa", sostiene Egan. "Digamos, en cambio, 'me alegra que hayamos podido encontrarnos' o 'gracias por tu opinión sobre este tema'".

Mentira N.º 7: "Estaba pensando exactamente lo mismo"

Verdad: Estaba pensando algo totalmente diferente, pero no quiero disentir.

Es preferible: "El cambio y la innovación son posibles gracias a las personas creativas y que ayudan a que los demás descubran una perspectiva diferente sobre un tema", afirman Keiningham y Aksoy. "Si uno tiene una razón valedera para no estar de acuerdo, debe reunir elementos que lo respalden y hacer oír su posición. Está claro que se corre un riesgo, pero, como dice el refrán, el que no arriesga no gana".

Mentira N.º 8: "Ah, sí, ya lo hice otras veces"

Verdad: No tengo idea del contenido de este proyecto ni de cómo hacerlo.

Es preferible: "¿Podemos sinceramente adquirir la habilidad y el conocimiento para realizar esa tarea a tiempo y cumplir con el plazo? Si es así, sigamos adelante y aprendamos cómo hacerlo o pidámosle ayuda a alguien", sugieren Keiningham y Aksoy. "Si nos resulta imposible aprender todo lo necesario en un tiempo razonable, tendremos que sincerarnos y solicitar una prórroga del plazo o bien pasarle la tarea a otra persona".

Mentira N.º 9: "No me siento bien"

Verdad: Necesito un día libre.

Es preferible: "Existen dos razones básicas por las que un empleado abusa de las ausencias por enfermedad y miente para no ir al trabajo: o mantiene una mala relación con su jefe inmediato, o su tarea es rutinaria, aburrida, monótona y sin desafíos", sostiene Gallagher. "Si un individuo da parte de enfermo cuando se encuentra bien, el jefe debe hacerse cargo e intentar averiguar por qué miente su empleado". Si queremos tener un día libre, pidámoslo.

Mentira N.º 10: "Este tema sólo llevará un minuto"

Verdad: Esto nos llevará una eternidad.

Es preferible: "Aunque eso tal vez sea una expresión de deseos del jefe o el compañero de oficina, es muy raro que una charla tome solo unos minutos. Hagamos una estimación real de cuánto tiempo pensamos que llevará la discusión", aconseja Egan. "Es mejor decir 'Me gustaría conversar sobre el tema tal, creo que nos tomaría solo unos 10-15 minutos; ¿establecemos un tiempo para discutirlo?".

Rachel Zupek es redactora y participa en el blog de CareerBuilder.com y en el blog de temas laborales The Work Buzz. Investiga y escribe sobre estrategias en la búsqueda de empleo, gerenciamiento de carrera, tendencias en la contratación y temas vinculados al lugar de trabajo. También puede leerse en Twitter: https://twitter.com/CBwriterRZ.

martes, 13 de octubre de 2009

Cómo ser proactivo

Proactividad en el Trabajo...
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“Se busca persona proactiva...” Alguna vez hemos visto este tipo de anuncios al buscar empleo. Lo cierto es que muchas personas tienen una noción de lo que es la proactividad, pero muy pocos saben definirla, y no muchos logran entenderla cuando tratan de presentarse a un puesto laboral y tener la lejana idea de si uno puede tener esa definición o no (¿soy proactivo?)

Hoy nos basaremos en la definición de la proactividad en un anuncio de trabajo, cómo desarrollarla, cómo mantenerla y cómo no echarla a perder.

¿Qué Significa PROACTIVO? es la cualidad positiva de anticiparse a una acción o actividad, realizar más de dos actividades o dar un plus a la tarea original sin necesidad de una orden superior.

En buen castellano, es la persona a la que se le encarga alguna tarea y no se limita a terminarla según lo establecido, sino que supera las expectativas del mismo de manera positiva.

EN EL PLANO LABORAL

De alguna manera, se ha desarrollado un concepto propio de la proactividad en el trabajo, es decir, en la nueva empresa no existirá el empleado que diga: “a mí solo me contrataron para esto...” es decir, una determinada (y en algunos casos) limitada función, o el que diga: “eso no me compete” en alusión a una tarea en la que bien podría tomar una decisión pero no se quiere hacer responsable. El empleador moderno necesita gente que se comprometa con la empresa, y que sea capaz de hacer más cosas de las que se esperan de él.

Esto puede ser beneficioso tanto para el empleador como para el empleado, ya que aunque el primero tenga un “mil oficios” apoyándolo (ojo: no confundir “mil oficios” con “chulillo” o “esclavo”), el empleado logrará desarrollar su aprendizaje en nuevas facetas, que incluso lo preparan para una futura jefatura, un tanto más empática al haber experimentado las diferentes presiones y labores.

CÓMO DESARROLLARLA

Empecemos esto aclarando que la proactividad es considerada como una cualidad, por ello, los que tienen vocación de servicio les es más fácil desarrollarla, TODOS podemos aprender a ser proactivos. Para ello veamos esta definición:

VOLUNTARIO.- Quien se ofrece para realizar algo, por propia decisión.

Si empezamos por apoyar en labores que sabemos que podemos desarrollar bien, pues manos a la obra. Al hacer esto demostraremos que somos capaces de asumir nuevas tareas y por ende, nuevos retos.

Es cuestión de actitud y aptitud, palabras con significados distintos pero que esta ocasión va de la mano, ya que una persona que tiene una actitud positiva necesita la capacidad de tomar buenas decisiones y tener buen criterio para ser considerado proactivo. Esto es un trabajo de jornada completa, ya que en algunas personas el ayudar puede ser una carga (¿en qué me beneficia que aprenda a hacer tal o cual cosa?), si deseamos ser proactivos, este es un buen paso.

MANTENERLA Y NO ECHARLA A PERDER...

Muchos piensan que el proactivo es el que siempre se ofrece a todo, el que es casi la fiel mascota del jefe y que es capaz de aguantar todo tipo de labor con tal de ser tomado en cuenta. Incluso toma decisiones sin consultar con tal de sorprender a los demás. Lo cierto es que este tipo de personas se encuentran en la siguiente definición:

VOLUNTARIOSO.- Deseoso, que hace con voluntad y gusto algo. Que por capricho quiere hacer siempre su voluntad. Sinónimo de fanático.

Deduciendo conceptos, el voluntarioso no siempre hace las cosas bien, lejos de brillar por sus capacidades, brilla por su oportunismo (porque le encanta hacerlo así) y su falta de tino al tomar decisiones o hacer alguna tarea que sabe que no podrá concretarla pero quiere “asumir el reto” no por aprender, sino por su necesidad de llamar la atención de sus superiores.

El proactivo es el que de buena gana aporta a la empresa, tanto en tareas como en ideas, y tiene sentido común y criterio para tomar una decisión sin depender del jefe inmediato. Es el que hace las cosas por aprender para sí mismo o para hacerlas más eficaces; a fin de cuentas, es casi su propio jefe, y sabe responder por sus errores ante cualquier eventualidad (recordemos que el proactivo no es perfecto, pero sabe arreglárselas)

Si lo que buscas en un trabajo es hacer carrera, aportar ideas, crear nuevos métodos que mejoren los anteriores, y quieres aprender a tomar responsabilidades… un anuncio que pida “proactividad” es para ti...

lunes, 12 de octubre de 2009

Pecados Capitales en el Trabajo

Los pecados capitales en el trabajo


¿Te has dado cuenta de que la gente más conflictiva en el trabajo es también la menos consciente de su conducta negativa?

Por ejemplo. Juan es aquél que te solicita que le "ayudes" con una presentación compleja (o sea, tú se la terminas haciendo). Y cuando Juan es felicitado por el trabajo realizado, se lleva todos los créditos de lo que tú hiciste.

O si no, fíjate en Carolina. Carolina puede hablarte de ella misma por horas: su familia, sus amigos, su trabajo. Nunca te pregunta qué te pasa a ti.

Y no nos olvidemos de Jorge, quien debería llevar una etiqueta en la frente que diga "cuidado conmigo si estoy enojado". Una palabra, una pregunta, una crítica o una opinión fuera de su esquema y pierde la chaveta.

Todos estos son ejemplos de personalidades tóxicas, que se están poniendo de manifiesto en los lugares de trabajo ahora más que nunca.

"Durante las crisis económicas, el lado sombrío de nuestra personalidad puede extraer lo peor de nosotros", dicen el Dr. Mitchell Kusy y la Dra. Elizabeth Holloway, autores del libro "Toxic Workplace! Managing Toxic Personalities and their Systems of Power".

La toxicidad se esparce como un horrible virus.

Quizás lo peor de estas conductas nocivas en el trabajo es cómo afectan a las personas que están alrededor. De acuerdo con un estudio dirigido por Kusy y Holloway, el 94 por ciento de los encuestados reconocieron haber trabajado o estar trabajando con una persona tóxica.

"Antes de darte cuenta, ya estarás infectado y actuarás de un modo tal que signifique un complemento o una imitación de sus peores conductas, las que te enojan, te frustran o te deprimen", dicen Kusy y Holloway.

Aquí te explicaremos cómo saber si tienes una personalidad tóxica y cómo protegerte de tus propias acciones pecaminosas.

Pecado capital: Envidia

¿Obtuvo un compañero de trabajo la promoción que esperabas tú? ¿Superó tu colega tus objetivos de ventas nuevamente? Debes reconocer los logros de los demás sin utilizarlos como vara de medida de los propios. Kusy y Holloway dicen que cuando envidias a alguien, deseas socavar su reputación y la manera con que los demás gravitan alrededor de él. Pero, a la larga, estás anulando tu propia reputación.

Redención: Kusy y Holloway sugieren que entierres tu envidia y comiences por enfocarte en construir tu propia reputación como miembro de equipo. Piensa cómo puedes comenzar a transformar tu envidia en pasión o en energía positiva.

Pecado capital: Gula

Más no siempre es mejor. Aunque todos ansían subir rápidamente la escalera corporativa, nada de eso importará si no te fijas sobre quién te abres camino para llegar a la cima. Aunque es muy aceptable solicitar más responsabilidades en el trabajo, es más importante mantener un balance.

Redención: Uno de los errores críticos respecto de la gula es no considerar lo suficiente a tu equipo, dicen Kusy y Holloway.

"No necesitas menospreciar y disminuir a nadie en tu trabajo para que se fijen en ti. Trabaja en equipo de modo que se fijen en todos por la innovación y productividad. Asegúrate de llevar la delantera en la construcción de un clima de equipo positivo; hacer que todos se muestren en un proyecto te hará ver a ti como buen miembro de equipo".

Pecado capital: Codicia

Todos son culpables de desear más: más dinero, más poder y más responsabilidad. El problema surge cuando intentas utilizar tu posición para castigar a los demás, demandar su lealtad o llevarte todos los créditos de un trabajo hecho por otros.

Redención: Es mejor que fijes objetivos de largo plazo. Si solo te concentras en ganancias rápidas de corto alcance, probablemente resolverás bien el presente pero no podrás mantenerte en el nivel siguiente.

Pecado capital: Lujuria

La lujuria en el trabajo no se limita a un romance de oficina. Puede que desees un espacio de trabajo más agradable o hasta el trabajo de tu jefe. Perder tu tiempo concentrado en lo que no tienes o en los logros del trabajo de otros en lugar de trabajar para promover los propios es un método infalible para destruir una carrera.

Redención: "¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar para satisfacer el deseo?" preguntan Kusy y Holloway. "Si te vales de engaños, hablas mal de tus compañeros o socavas la productividad del equipo, entonces tus acciones están gobernadas por tus emociones y tendrán resultados desastrosos. Recurre a tu supervisor y pídele que te coloque en un plan de desarrollo que pueda conducirte a una nueva tarea en la organización".

Pecado capital: Orgullo

El éxito personal es tu obligación moral: no tienes pruritos en llevarte el mérito de un trabajo bien hecho, aunque haya sido un esfuerzo conjunto. Tienes el absoluto convencimiento de que siempre tienes razón; siempre quieres tener el control y piensas que los demás no pueden hacer el trabajo. Aunque es bueno sentir la seguridad de que uno está en lo correcto, nadie tiene siempre razón, explican Kusy y Holloway.

"Cuando tienes razón y haces todo lo posible para que todos los demás sepan que están probadamente equivocados, estate seguro que has perdido su apoyo para el futuro", agregan.

Redención: Date cuenta de que construir una reputación de "bueno en el trabajo" pasa por construir un equipo que trabaja bien en conjunto, dicen. Recuerda que compartir los méritos con los que lo merezcan hará que todos sean más responsables. Finalmente, sé generoso al elogiar a quienes lo merecen y quedarás sorprendido por todo lo que te volverá, dicen Kusy y Holloway.

Pecado capital: Pereza

Si eres perezoso, complaciente o indiferente hacia tu trabajo, estás viajando en el expreso a la nada. Que hayas sido exitoso en el pasado no significa que el éxito te acompañará durante el resto de tu carrera. La pereza se transforma en tóxica cuando es un patrón continuo contraproducente que afecta la productividad del lugar.

Redención: Hay varios pasos que puedes tomar para controlar tu pereza, dicen Kusy y Holloway. Primeramente, fórmate un juicio de ti mismo y determina el origen de tu pereza. ¿Estás aburrido? ¿Necesitas un rol más desafiante? Luego, haz un plan específico para incrementar tu productividad en el trabajo. Ten en claro como medirás tus expectativas y asegúrate de que sean viables, dicen.

Pecado capital: Cólera

El enojo y la mala intención no benefician a nadie en el trabajo. Abrigar odios secretos o angustia hacia tu jefe, tus colegas o el entorno de trabajo en general solo creará una atmósfera de negatividad y mal trato alrededor tuyo, dicen Kusy y Holloway.

Redención: Cualquier sentimiento pesimista que tengas hacia tus compañeros o hacia el trabajo emergerá finalmente a la superficie, aseguran Kusy y Holloway. Si estás enfadado con tu jefe, piensa qué es lo que te molesta y, si puedes, habla con él o ella sobre la cuestión. Si estás a disgusto con tu trabajo, puede que sea el momento de comenzar a buscar nuevos horizontes.